Tips para ayudar a nuestros hijos a superar una rabieta – Rosa Toys Blog

Tips para ayudar a nuestros hijos a superar una rabieta

Rabietas: una simple palabra que a los padres nos pone los pelos de punta.

Y es que las rabietas son más que habituales en la primera etapa del desarrollo de los niños.

Alrededor de los 2 años comienza esta fase que, aunque es completamente normal y necesaria en el crecimiento de nuestros hijos, a nosotros los padres nos saca de quicio.

En el artículo de hoy os damos algunos consejos para ayudar a nuestros hijos, (y a nosotros mismos), a superar una rabieta.

Las rabietas: normales y necesarias

Como comentábamos, estos berrinches que se cogen nuestros peques en los momentos más inesperados, son totalmente normales en la conducta de cualquier niño en los primeros años de vida.

Aunque nos pueda parecer que aparecen sin motivo aparente y desearíamos que nuestros hijos no las tuvieran, las rabietas son beneficiosas para el correcto crecimiento de cualquier niño.

Hay que tener en cuenta que a esas edades hay niños que no saben todavía expresarse bien y por lo tanto, no pueden explicarnos bien lo que sienten.

Una rabieta puede ser el modo que tiene nuestro hijo de trasladarnos que no está bien por algo.

También es una manera de calmar sus frustraciones. Con 2 añitos ya comienzan a querer tener cierta autonomía pero hay acciones que todavía no pueden hacer solos.

Es una etapa en la que necesitan rutinas y tenerlo todo bajo control.

Por eso tienden a ver la misma película una y otra vez, por ejemplo, porque se la saben de memoria y les tranquiliza saber que va a pasar a continuación.

Cuando pierden esa sensación de control, lo suelen expresar mediante las rabietas.

Intentar evitar las rabietas

Es el deseo de cualquier padre, pero a veces es imposible.

No obstante podemos intentar evitarlas precisamente proporcionándoles esas rutinas que necesitan los niños.

Si seguimos unos horarios para hacer cada cosa y además, siempre lo hacemos del mismo modo,(primero comer, luego la siesta, luego el baño…), el niño sentirá seguridad y no tendrá la necesidad de coger una rabieta.

Cómo ayudarles a superar una rabieta

Ante todo, no debemos ponernos a su altura y no perder la clama. Está claro que esto, según la situación, a veces es complicado.

Sobre todo si nos pilla en un sitio público o si tenemos prisa, por ejemplo.

Aún así, tenemos que mantenernos tranquilo e intentar tranquilizar al niño.

Si la rabieta es porque quiere algo, no debemos dar nuestro brazo a torcer pero podemos ofrecerle una alternativa.

Todo ello con explicaciones breves, sencillas y directas, en ese momento no prestará atención a un intento de diálogo.

A menudo, las rabietas se producen por un sentimiento de tristeza que el niño no sabe gestionar.

Aunque tu hijo esté gritando y pataleando, intenta acercarte a él, abrazarlo y consolarlo, decirle que le quieres y que no pasa nada.

Otras veces, es una simple llamada de atención y la mejor manera de que la rabieta desaparezca es precisamente no haciéndole caso.

Cuando vea que no le prestas atención con esa maniobra, poco a poco se le pasará.

Aunque no nos guste y nos hagan pasar un mal rato, las rabietas son la manera que tienen nuestros hijos de desahogarse, ya que no saben todavía hacerlo de otro modo.

Solo nos queda gestionarlas del mejor modo posible y ante todo, no culpar a nuestros hijos, ellos también lo pasan mal y es una de las cosas que tenemos que enseñarles a superar.

Si tienes algún truco para clamar rabietas, ¡¡cuéntanoslo!!


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