Archivo mensual junio 2021

Juegos para potenciar el aprendizaje

Ya están aquí las vacaciones de verano y tenemos que felicitar a los niños por haber superado este curso tan complicado por la pandemia, son unos verdaderos héroes.

Se merecen un descanso y disfrutar del verano, pero estos meses que quedan hasta la vuelta al cole pueden hacerse muuuy largos.

En el post de hoy os hablamos de juegos con los que se entretendrán y divertirán y además les ayudarán a potenciar su aprendizaje.

Jugar, la mejor manera de aprender

Ya hemos comentado alguna vez que jugar es la manera más efectiva de aprender para los niños.

Mientras se divierten van adquiriendo diferentes habilidades, bien lingüísticas, de memoria, de lectura… existen muchas opciones.

Muchos profesores ya utilizan este tipo de juegos en sus clases, ya que los peques se motivan a participar y mediante el juego van asimilando los conocimientos.

En casa también podemos proponerles estos juegos para que estén entretenidos durante los largos días de verano y que además les sirva para seguir aprendiendo.

Juegos para potenciar el aprendizaje

Hay muchos tipos de juego para estimular el aprendizaje y la concentración.

Adivinanzas

A los niños les encantan las adivinanzas y es una manera muy divertida de estimularles para que utilicen el pensamiento lógico, la concentración y la comprensión.

Tienen que prestar atención y analizar bien las palabras para intentar descifrarlas. Organiza una tarde de concurso de adivinanzas, se lo pasarán bomba.

Puzzles

Los puzzles son un clásico entre los clásicos pero es cierto que nunca fallan. Podemos comprar unos cuantos, la dificultad dependerá de la edad de los niños.

Además, hay mucha variedad por lo que podemos elegir puzzles de dibujos que les gusten a los niños. Les encantará formar las imágenes de sus personajes favoritos.

Encontrar las diferencias

Este pasatiempo es ideal para fomentar la concentración, ya que deben estar muy atentos a las imágenes y analizarlas para encontrar las diferencias entre ambas.

Lo mejor de todo es la alegría que les da cuando consiguen encontrarlas todas.

Unir las parejas

Este juego suele ser de cartas, se colocan todas bocabajo y hay que ir levantando y memorizando la posición para cuando encontremos la pareja, unirlas.

Pueden ser dos cartas iguales o estar relacionadas, por ejemplo una con la imagen de un futbolista y otra con la imagen de un balón.

Lo bueno de este juego es que podemos animarnos a hacerlo casero, recortamos cartulinas del tamaño aproximado de cartas y dibujamos lo que nos apetezca, personajes de dibujos, nombres, profesiones, animales…

Nos lo pasaremos genial eligiendo los personajes, dibujándolos y luego jugando.

Sopas de letras y de números

Otro juego clásico que ayudará al aprendizaje lingüístico y matemático.

Con las sopas de letras, los niños se familiarizan con las letras y se estimula la formación de palabras y la lectura.

Este juego también podemos crearlo de forma casera, formando una sopa de letras con los nombres de los peques, de sus amigos, de películas que les gusten…

Con los sudokus ocurre lo mismo, podemos hacer uno fácil, adaptado a la edad de los niños, así fomentaremos el cálculo mental.

Si nos organizamos bien y lo planteamos como una actividad divertida, conseguiremos que nuestros hijos pasen un rato entretenidos a la vez que ejercitan la mente.

Si conoces más juegos y pasatiempos ideales para que los niños aprenden mientras juegan, compártelos con nosotros 😉

La importancia del juego simbólico

Jugar es lo que más le gusta a los niños, de eso no tenemos dudas.

Da igual que sea a un juego de mesa, a los coches, al aire libre a la videoconsola… no se cansan nunca.

Pero hay un tipo de juego en concreto que es muy beneficioso para ellos y que les ayuda a comprender el mundo y a aprender los comportamientos sociales.

El conocido como juego simbólico es de vital importancia para el desarrollo de los más pequeños. Imitar las situaciones de la vida diaria es su primer contacto con la sociedad y la mejor manera de ir comprendiendo su funcionamiento.

Hablamos del juego simbólico. Hoy te contamos en qué consiste y los beneficios que tiene para los más pequeños de la casa.

¿En qué consiste el juego simbólico?

Es el tipo de juego en el que la imaginación es la protagonista absoluta, es decir, es todo aquel juego en el que los niños recrean situaciones cotidianas que observan en la vida real.

Jugar a cuidar de sus bebés, a que esa caja enorme es un coche o a que son cajeros de un supermercado, por ejemplo, son casos de juego simbólico.

Beneficios del juego simbólico

El primer y más importante de los beneficios del juego simbólico es que fomenta la imaginación y estimula la creatividad.

Les permite adquirir habilidades sociales y les ayuda a aprender a relacionarse.

Aprenden a trabajar en equipo, a colaborar con otros niños, a compartir, a empatizar…

También les enseña a canalizar sus emociones, a mostrarlas y a controlar los posibles enfados con los compañeros de juego. De este modo también aprender a gestionar este tipo de situaciones de enfrentamiento.

Fomenta el uso del vocabulario y el aprendizaje de nuevas palabras.

Comienzan a comprender cómo es el mundo que les rodea y cómo funciona.

Estimula la confianza y la autoestima.

¿Cómo podemos fomentar el juego simbólico?

Los padres podemos ayudar a nuestros hijos a que jueguen si todavía no lo hacen por sí mismos.

Les encantará que nos sentemos con ellos a jugar. Podemos proponerles nuevos personajes o nuevos escenarios para ampliar su repertorio.

Pasaremos un rato maravilloso con ellos y seguro que nos lo pasamos bomba.

El juego para nuestros hijos es una parte imprescindible en sus vidas, les enseña a conocer las normas sociales, aprenden a ganar y a perder, a solucionar problemas, a expresar mejor sus emociones y, por supuesto, les hace muy felices.

Beneficio pedagógico de los juguetes

Los juguetes y el juego es prácticamente lo único que les preocupa a los niños.

Es lógico y así debe de ser, porque jugar no es solo una actividad para divertirse, sino que es el modo que los niños tienen de aprender a diario.

En el artículo de hoy os contamos el beneficio pedagógico de los juguetes.

La importancia de los juguetes para los niños

Para los niños hay un primer valor sentimental de los juguetes. Más allá de la diversión o de los que puedan aprender, hay un componente de cariño y de pertenencia hacia esos juguetes.

Claudia Bebé llorón

Pero además de ese amor profundo que nuestros peques profesan a algunos juguetes, dependiendo del tipo de juguete que sea, le ayudará a desarrollar ciertas capacidades en su proceso de aprendizaje.

Jugar no solo les divierte, sino que:

  • Estimula su creatividad
  • Ejercita su psicomotricidad
  • Ayuda a potenciar la memoria
  • Les permite estar activos
  • Aumenta su confianza y su autoestima

Qué juguete necesita en cada momento

Hay que tener en cuenta que el juego es indispensable en el desarrollo infantil y que dependiendo de la edad del niño, los juguetes deben adaptarse a su etapa de crecimiento.

Por eso, habitualmente escogemos el juguete según la edad del niño.

Para bebés hasta los 12 meses

Un bebé, conforme van pasando los meses, busca estimulación, por lo que cualquier juguetes que puedan agitar y produzca algún sonido, le encantará.

Además, van adquiriendo habilidades motrices, así que se entretendrán mucho con cualquier juguete que puedan manipular de forma segura y que tenga texturas diferentes y colores llamativos.

Niños hasta 3 años

En esta etapa, los juguetes con las características anteriores siguen siendo importantes en su desarrollo, pero además se añaden otro tipo de juguetes acordes con su crecimiento.

En estos meses es cuando los niños aprenden a caminar, por lo que correpasillos o triciclos fomentarán esta actividad.

También aprenden a hablar y con ello aparece el juego simbólico. Ya les gusta imitar a los adultos y les gustará jugar a que hablan por teléfono, a que nos hacen la comida, a conducir sus coches de juguete…

Es la primera etapa del aprendizaje social, ya que también comienzan a relacionarse con otros niños de su edad.

Niños de 4 años en adelante

Aquí la creatividad y la imaginación comienzan su despegue, por lo que lo ideal son todos los juegos y juguetes que les estimulen.

Juegos de imitación como jugar con las muñecas a cuidarlas, cocinitas, garajes, supermercados, médicos, herramientas… les harán ganar habilidades sociales y confianza en si mismos.

Los juguetes como bicicletas o patines también son ideales para esta etapa, ya que les permitirá mejorar sus habilidades motrices.

Actividades que potencian la creatividad como pintar, crear construcciones y jugar a los disfraces

Juegos de mesa con reglas sencillas que les enseñarán a respetar las normas y a aceptar las derrotas.

Juegos que ejerciten la memoria y la concentración como por ejemplo los puzzles.

Los niños adquieren conocimiento continuamente y prácticamente con cada actividad que realizan, por lo que si lo hacen a través del juego, lo harán mientras se divierten.

Lo mejor de todo es que podemos compartir esos momentos con ellos y disfrutar del juego en familia.

Como combatir la obesidad infantil

La obesidad infantil es sin duda, una de las enfermedades más preocupantes del siglo XXI. En el artículo de hoy te damos alguna pautas para combatirla.

La obesidad infantil es sin duda, una de las enfermedades más preocupantes del siglo XXI.

Por eso, que nuestros hijos tengan una dieta sana es una de las mayores preocupaciones que tenemos los padres.

Hay niños que resultan muy complicados a la hora de comer según qué alimentos y muchas veces caemos en lo fácil, que es darle algo que le gusta, pero que seguramente no es muy saludable.

Pero debemos tener cuidado con estas prácticas ya que pueden terminar en un problema de obesidad para el niño, con las graves consecuencias que conlleva.

En el artículo de hoy te damos alguna pautas para combatir la obesidad infantil.

Consecuencias de la obesidad infantil

La OMS advierte de la delicada situación que se vive respecto a la obesidad infantil y advierte que hasta un 60% de niños que hoy sufren sobrepeso, también lo sufrirán de adultos.

Esto puede provocar riesgos cardiovasculares, diabetes, desórdenes alimenticios y problemas de autoestima, entre otros.

Hay que tener claro que los hábitos alimentarios que adquieran los niños, en la inmensa mayoría de los casos, se mantendrán en su edad adulta.

La alimentación, factor clave

Sabemos que hay alimentos que nos cuesta horrores que los niños se coman, pero tenemos que hacer un esfuerzo por acostumbrarlos a que lo hagan.

Las verduras suelen uno de esos obstáculos insalvables que nos encontramos los padres. Pero debemos intentar que las tomen.

No tienen porque ser todas, es normal que alguna no les guste, pero si hay varias que les hacen medianamente gracia, hay que potenciarlo.

Igual pasa con las frutas o las legumbres, hay que acostumbrarles a que las tomen. No podemos limitarnos a darles siempre los alimentos que les gustan para que coman bien, así que toca ser constantes, ánimo.

Al mismo tiempo tenemos que limitar el consumo de productos demasiado azucarados como refrescos o bollería industrial.

Debemos ofrecerles una dieta variada que incluya lo que hemos comentado, además de carnes, pescados y productos lácteos. Además de beber mucha agua.

Una dieta variada les hará crecer fuertes y sanos.

¡A moverse!

Otro enemigo a combatir frente a la obesidad infantil es el sedentarismo.

En un mundo en el que el entretenimiento se basa fundamentalmente en pantallas, tenemos que motivar a los niños a que se mantengan activos.

Apuntarles a algún deporte o a alguna actividad extraescolar que implique que se muevan será beneficioso para su salud.

Además de combatir la obesidad, fortalecerán músculos y huesos, les ayudará a liberar estrés, les ayudará a socializar y a aprender a trabajar en equipo y se lo pasarán bomba.

Descansar adecuadamente

Los niños necesitan más horas de sueño que los adultos y su descanso es fundamental para su crecimiento.

Un niño que no descansa lo suficiente, será un niño que estará cansado durante el dí, lo que hará que esté más irritable y tienda a comer más debido a la ansiedad por la falta de sueño.

Además el cansancio le hará estar menos activo y sin ganas de moverse.

En resumen, una dieta sana y equilibrada combinada con ejercicio físico son los mejores aliados contra la obesidad infantil.

Os dejamos un enlace de Guía Infantil en el que podéis ver un ejemplo de dieta semanal sana para poner en práctica: menú semanal para prevenir la obesidad infantil.