Los mejores experimentos con agua para niños

En verano, los niños y el agua son una combinación ganadora. Con el calor, les encanta estar todo el día a remojo, ya sea en la piscina o jugando a juegos de agua.

Hoy os traemos una alternativa para pasar un día divertido, jugando con agua pero de otro modo.

Toma nota de los mejores experimentos con agua para hacer con niños. ¡Allá vamos!

1. La densidad del agua

Este experimento es muy sencillo de hacer y seguro que les encantará, solo necesitamos:

  • 2 vasos
  • Agua
  • Sal
  • 2 huevos

Llenamos ambos vasos con agua y a uno de ellos le añadimos sal. A continuación ponemos un huevo en cada vaso.

El huevo del vaso sin sal se hundirá al fondo, mientras que el huevo del vaso con sal, flotará.

Esto es debido a que al añadirle sal al agua, ésta se vuelve más densa y «pesa» más.

Con este ejemplo podemos explicarles a los niños, porque algunos objetos, e incluso ellos mismos, flotan en la playa pero no en la piscina.

Además, podemos probar este experimento no sólo con huevos, También con pequeñas piezas de plástico, por ejemplo.

2. Crear niebla

Este experimento dejará alucinados a los peques cuando vean que somos capaces de crear niebla sin salir de casa. Sólo necesitamos:

  • Agua caliente
  • Un vaso de cristal
  • Un colador
  • Hielo

Llenamos el vaso con agua caliente y esperamos unos 30 segundos a que se caliente. Después lo vaciamos hasta aproximadamente la mitad.

Colocamos un colador sobre el vaso con varios cubitos de hielo.

Automáticamente veremos como el agua caliente comienza a convertirse en vapor. Esto se debe a la condensación del agua.

El vapor que queda debajo de los cubitos de hielo se enfría y esas gotitas que quedan suspendidas en el aire forman la niebla.

Un experimento muy sencillo, pero muy visual que les llamará mucho la atención.

3. Magia: mover el agua sin tocarla

Con este experimento, los niños verán cómo se mueve el agua sin tan solo tocarla.

Necesitamos:

  • Un globo
  • Un trapo o paño de microfibra
  • Un grifo con agua

Primero hinchamos el globo y después lo frotamos durante unos segundos con el trapo de microfibra.

Abrimos el grifo para que salga un chorrito fino de agua y acercamos el globo al agua sin llegar a tocarla.

Veremos como el agua se curva sin tocarla.

Esto es debido a que al frotar el globo con el trapo de microfibra, se electriza.

Las moléculas del agua tienen parte negativa y positiva, por lo que al acercar el globo con carga negativa, atrae al agua.

4. Sorpresas congeladas

Este no es un experimento propiamente dicho, pero simplemente les encantará.

Si quieres darles una sorpresa y que se sientan todos unos pequeños arqueólogos, esta idea es perfecta. Apunta:

  • Un globo
  • Una «sorpresa» (muñequito o juguete pequeño)
  • Agua
  • Tijeras

Cómprales algún muñequito o juguete que les guste, lo ideal es que no sea muy grande, ya que tenemos que introducirlo por la boca del globo.

Una vez introducida la sorpresa dentro del globo, lo llenamos de agua y lo cerramos con cuidado de atarlo fuerte para que no se salga el agua.

Lo introducimos en el congelador hasta que se congelen.

Cortamos el globo con unas tijeras y sacamos el bloque de hielo que se habrá formado.

Se lo damos a nuestros peques que tendrán que esperar hasta que se descongele el hielo o intentar descongelarlo para descubrir la sorpresa que guarda en su interior.

Estamos seguros de que a los niños les encantarán todos estos experimentos con agua, aprenderán muchas cosas y, lo más importante, se lo pasarán genial.

Si conoces algún otro experimento con agua para hacer con niños, ¡compártelo con nosotros!


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